Bibliografía

Laboratorios Bagó > Bibliografías > El Perfil Sintomático Puede Diferir entre los Pacientes con Depresión Bipolar

El Perfil Sintomático Puede Diferir entre los Pacientes con Depresión Bipolar

  • TITULO : El Perfil Sintomático Puede Diferir entre los Pacientes con Depresión Bipolar
  • AUTOR : Perich T, Hadzi-Pavlovic D, Mitchell P y colaboradores
  • TITULO ORIGINAL : Are There Subtypes of Bipolar Depression?
  • CITA : Acta Psychiatrica Scandinavica 134(3):260-267, Sep 2016
  • MICRO : Es posible indicar la existencia de subtipos de depresión bipolar que se asocian con diferentes niveles de funcionamiento. No obstante, resulta necesario contar con estudios adicionales que permitan obtener resultados concluyentes al respecto.

Introducción y objetivos

La depresión bipolar es el cuadro que se observa con mayor frecuencia en los pacientes con trastorno bipolar (TBP) y genera un nivel considerable de discapacidad. En comparación con los pacientes con manía o hipomanía, la respuesta al tratamiento en los pacientes con depresión bipolar es inferior. Es sabido que hay diferencias clínicas transversales y longitudinales entre la depresión unipolar y la depresión bipolar, aunque hasta el momento no se cuenta con indicadores patognomónicos vinculados a esta última enfermedad. Por ejemplo, los pacientes con depresión bipolar presentan una frecuencia superior de síntomas atípicos, retardo psicomotor, psicosis y síntomas mixtos en comparación con los pacientes con un trastorno depresivo mayor (TDM). También se observa un inicio más temprano y una frecuencia mayor de episodios en los pacientes con depresión bipolar que en quienes padecen depresión unipolar.

En un estudio anterior, los autores propusieron un abordaje diagnóstico probabilístico para los pacientes con depresión bipolar. La probabilidad de depresión bipolar aumentaría en presencia de hipersomnia, hiperfagia u otros síntomas atípicos, retardo psicomotor, síntomas psicóticos, culpa patológica, síntomas mixtos, inicio antes de los 25 años, presencia de 5 o más episodios o antecedentes familiares de bipolaridad. Ante la observación de 3 a 5 de esas características, se estaría en condiciones de diferenciar a los pacientes con depresión unipolar de aquellos con depresión bipolar. Estas diferencias entre la depresión unipolar y bipolar generaron un cuestionamiento acerca de la existencia de subtipos de depresión bipolar. De hecho, la depresión bipolar sería un cuadro heterogéneo desde el punto de vista fenotípico.

Los autores del presente estudio propusieron que hay 2 o más subtipos de depresión bipolar. Para efectuar este estudio, analizaron la información obtenida en una clínica especializada en trastorno bipolar cuyos pacientes habían sido evaluados mediante la Structured Clinical Interview for DSM-IV (SCID-IV), entre otras herramientas. La información se empleó con el objetivo de investigar la presencia de una estructura de subclases al efectuar un análisis de clases latentes (ACL).

Pacientes y métodos

Participaron pacientes de 18 a 77 años, con TBP de tipo I o II, atendidos en una clínica especializada en trastorno bipolar ubicada en Australia. Los pacientes fueron evaluados mediante la Structured Clinical Interview for DSM-IV-TR Disorders (SCID-I) para confirmar el diagnóstico. Luego, se llevó a cabo una entrevista adicional estructurada destinada a conocer el curso de la enfermedad y el antecedente de intentos de suicidio e internación. También se recabaron datos sobre los tratamientos recibidos por los pacientes.

La información se analizó mediante un ACL. En ese análisis, se supone que el patrón de respuestas obtenido en una población puede dar cuentas de la existencia de una variable categórica latente. A su vez, los niveles de dicha variable se corresponden con clases o grupos de individuos, definidos por un patrón de probabilidades de respuesta. El ACL se realizó mediante la información obtenida en la SCID con respecto al episodio depresivo más grave, las características de la enfermedad y los antecedentes familiares de depresión.

Resultados

Participaron 243 pacientes con una media de edad de 39.05 años, el 62%, varones. El 70% presentaba TBP de tipo I. Un total de 110 participantes tenían empleo, en tanto que 31% estaban casados. La media de edad en el momento del primer episodio maníaco o hipomaníaco y depresivo fue de 22.7 y 18.57 años, respectivamente. El antecedente de internación debido a un cuadro depresivo se registró en el 40.3% de los casos.

El ACL correspondiente a ambos tipos de TBP incluyó las clases 1 a 4. Los modelos de 2 y 3 clases fueron superiores en comparación con el modelo anterior de 4 clases. En el modelo de 2 clases, la clase 1 dio cuenta del 73.5% de los pacientes y se caracterizó por la disminución del apetito y del peso corporal y el inicio temprano de la depresión y la manía o la hipomanía. La clase 2 incluyó al 26.5% de los participantes y se asoció con hipersomnia, aumento del apetito o del peso corporal y agitación psicomotora.

En el modelo de 3 clases, las clases 1, 2 y 3 estuvieron integradas por el 28.9%, 44.3% y 26.8%, respectivamente. La clase 1 se asoció con una probabilidad mayor de aumento del apetito y del peso corporal y agitación psicomotora en comparación con la clase 2. Además, la clase 1 tuvo un aumento de la probabilidad de hipersomnia, aumento del apetito y del peso corporal, ideación suicida, empeoramiento vespertino y antecedente familiar de depresión en comparación con la clase 3. En la clase 2 se registraron aumento de la probabilidad de ansiedad, insomnio, disminución del apetito y del peso corporal, irritabilidad, retardo psicomotor, culpa e ideación suicida en comparación con la clase 1. Respecto de la clase 3, en la clase 2 hubo una probabilidad mayor de ansiedad, insomnio, disminución del peso y del apetito, irritabilidad, retardo psicomotor, desesperanza, ideación suicida y empeoramiento vespertino. Finalmente, la clase 3 se caracterizó por disminución del apetito y del peso corporal, indecisión y edad de inicio temprano de la enfermedad en comparación con la clase 1. Al compararla frente a la clase 2, la clase 3 evidenció un aumento de la probabilidad de inicio temprano de la manía, la hipomanía o la depresión. Puede indicarse que en el modelo de 3 clases se observaron características con una magnitud de efecto al menos moderada para 1 o 2 de las comparaciones efectuadas.

No se obtuvieron resultados sistemáticos al analizar por separado a los pacientes con TBP de tipo I o tipo II mediante el ACL. Esto podría deberse a la inclusión de una cantidad limitada de participantes. El análisis de los correlatos de clases indicó que, para la solución de 2 clases, en la clase 2 la probabilidad de prescripción de lamotrigina fue mayor. Para la solución de 3 clases, la clase 1 tuvo un aumento de la probabilidad de prescripción de lamotrigina en comparación con las demás clases. Además, la clase 2 se asoció con un aumento de la probabilidad de recibir subsidios por parte del Estado y con una disminución de la probabilidad de prescripción de lamotrigina, en tanto que los integrantes de la clase 3 tuvieron una edad más avanzada que los de las clases restantes. No obstante, las probabilidades no difirieron según la presencia de un TBP de tipo I o II.

Discusión

Los resultados del ACL correspondiente a los pacientes con TBP de tipo I y II permitieron obtener un modelo de 2 y 3 clases. Para la solución de 2 clases tanto la disminución del apetito y del peso corporal como el inicio temprano de la manía, hipomanía o depresión se incluyeron con mayor probabilidad en la clase 1 y presentaron una magnitud de efecto al menos moderada. En la clase 2, los ítems incluidos fueron los síntomas depresivos atípicos y la agitación psicomotora. En cuanto a la solución de 3 clases, la clase 1 comprendió el aumento del peso corporal y del apetito, la hipersomnia, la agitación psicomotora, la ideación suicida y el empeoramiento vespertino. La clase 2 incluyó la ansiedad, la disminución del apetito y el peso corporal, la irritabilidad, el retardo psicomotor, la ideación suicida, la culpa, la desesperanza y el empeoramiento vespertino. Finalmente, la clase 3 abarcó el inicio temprano de los síntomas maníacos, hipomaníacos o depresivos, la disminución del apetito y el peso corporal y la indecisión. No se observaron soluciones fiables al evaluar por separado a los pacientes con TBP de tipo I de aquellos con TBP de tipo II.

Lo antedicho permite indicar que hay ciertas coincidencias entre las 2 soluciones obtenidas mediante el ACL. Las características asociadas con la probabilidad de depresión bipolar se distribuyeron entre las clases sin un patrón “puro”. Los autores destacan que los individuos incluidos en la clase 2 de la solución de 3 clases presentaron una probabilidad significativamente superior de recibir subsidios por parte del Estado, lo cual se implementa en presencia de enfermedades crónicas o desempleo. En consecuencia, el patrón sintomático correspondiente a la clase 2 de dicha solución sería especialmente negativo al considerar el funcionamiento, en coincidencia con lo hallado en los estudios anteriores. Asimismo, los pacientes incluidos en este grupo presentaron una probabilidad menor de recibir lamotrigina, fármaco que no se encuentra subsidiado por el gobierno federal de Australia.

Una de las limitaciones del presente estudio fue que la población evaluada era atendida en un centro especializado en TBP. Esto se relaciona con cuadros más graves y puede disminuir la fiabilidad ante la generalización de los resultados. Otra limitación fue la ausencia de información completa, ya que se obtuvieron solo los datos necesarios para efectuar el diagnóstico de TBP. Además, la cantidad de participantes fue escasa. No fue posible realizar un seguimiento longitudinal de los cambios y episodios sintomáticos. Tampoco fue posible definir si la pertenencia a una clase obtenida en el ACL es sistemática ante la evolución clínica. Según lo informado en estudios anteriores, se producen ciertos cambios a lo largo del tiempo en la sintomatología depresiva en los pacientes bipolares, en tanto que otros síntomas permanecen estables al comparar diferentes episodios.

Conclusión

Este análisis autoriza a pensar en la presencia de subtipos de depresión bipolar que se relacionan con diferentes niveles de funcionamiento. Es necesario contar con más estudios que permitan definir los subtipos de depresión bipolar y sus consecuencias terapéuticas.

Especialidad: Bibliografía - Psiquiatría

ADVERTENCIA:

El material incluido en este sitio ha sido concebido exclusivamente para los profesionales de la salud con fines informativos, y destinado a orientar sobre el uso adecuado de los medicamentos y a satisfacer sus necesidades de mayor información.

Todos los textos referidos a nuestros productos de venta bajo prescripción médica se corresponden a los lineamientos aprobados por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).

Laboratorios Bagó le sugiere consultar siempre a un profesional de la salud calificado ante cualquier duda sobre una condición médica particular.

He comprendido y deseo ver la información

Consultas médicas: infoproducto@bago.com.ar