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Los Triglicéridos Plasmáticos y la Hiperlipidemia Tipo III se Asocian con la Enfermedad Coronaria Familiar Prematura como Variables Independientes

  • AUTOR : Hopkins PN, Wu LL, Hunt SC y Brinton EA
  • TITULO ORIGINAL : Plasma Triglycerides and Type III Hyperlipidemia are Independently Associated with Premature Familial Coronary Artery Disease
  • CITA : Journal of the American College of Cardiology 45(7):1003-1012, Abr 2005
  • MICRO : Los niveles plasmáticos de triglicéridos predicen el riesgo de aparición de enfermedad coronaria independientemente de los valores de colesterol total y colesterol asociado a lipoproteínas de alta densidad.

En la actualidad, se considera cada vez con mayor certeza a los niveles elevados de triglicéridos (TG) plasmáticos como un factor de riesgo independiente para la aparición de enfermedad coronaria prematura. A pesar de que existe un consenso generalizado en este tema, persisten ciertas dudas sobre su solidez e independencia. La hipertrigliceridemia tipo III puede estar asociada a un mayor riesgo de presentar enfermedad coronaria, a pesar de que la elevación de los TG plasmáticos no sea muy marcada. En el presente trabajo, los autores estudiaron una gran serie de pacientes con enfermedad coronaria prematura y familiar y un grupo control basado en la población. Se calculó el riesgo de presentación de enfermedad coronaria en el espectro de las diferentes concentraciones de TG plasmáticos y se evaluó la interacción con otros elementos del síndrome metabólico. Por primera vez, se presenta una estimación del riesgo de aparición de enfermedad coronaria asociado a la hiperlipidemia tipo III determinado por la medición de los lípidos plasmáticos por ultracentrifugación en todos los casos y en los controles.

Métodos

Participantes del estudio

Los casos de enfermedad coronaria familiar consistieron en 499 hombres y 154 mujeres que sobrevivieron a un infarto de miocardio, a una angioplastia transluminal percutánea o a una derivación arteriovenosa coronaria. Cada uno de los pacientes tenía, al menos, un familiar de primer grado (padre, hermano o hijo) con diagnóstico de enfermedad coronaria. La primera manifestación de la enfermedad coronaria en estos pacientes fue infarto de miocardio (74.7%), angioplastia transluminal percutánea (13.8%) y derivación arteriovenosa coronaria (11.5%). El grupo control incluyó 488 hombres y 541 mujeres, divididos en 2 grupos de acuerdo a la forma de reclutamiento. Se utilizó a cada grupo control por separado para realizar el cálculo del riesgo. La estimación del odds ratio fue similar en el grupo de pacientes con hiperlipidemia de tipo III al utilizar ambos grupos, por lo que se emplearon de manera combinada para el resto de los análisis. Para catalogar a los pacientes como hipertensos se consideraron aquellos que recibían medicación y los que presentaban una presión arterial > 140/90 mm Hg. Se consideró la presencia de diabetes en los pacientes con valores de glucemia en ayunas de 126 mg/dl o más y en aquellos sujetos con diagnóstico previo.

Análisis de laboratorio

Las muestras de sangre se tomaron luego de 12 a 16 horas de ayuno. Las concentraciones de lípidos y lipoproteínas se midieron por un procedimiento de ultracentrifugación de microescala. Se definió a la hiperlipidemia tipo III por la presencia de lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL [very low-density lipoprotein cholesterol]/TG plasmáticos > 0,3 y de TG plasmáticos > 150 mg/dl.

Resultados

En el análisis univariado se observaron diferencias muy significativas tanto para los factores de riesgo estándar de enfermedad coronaria como para otras mediciones; se incluyeron los niveles de albúmina sérica, de bilirrubina, de creatinina y de ácido úrico. Dado que los niveles de colesterol asociado a lipoproteínas de alta densidad (HDLc [high-density lipoprotein cholesterol]) se correlacionan de manera inversamente proporcional con los niveles plasmáticos de TG, y como el ajuste de esta variable a los niveles de HDLc en general disminuye el riesgo asociado a la hipertrigliceridemia, se evaluaron los modelos en presencia y ausencia de estos ajustes. Además, los modelos de riesgo asociado a HDLc también se valoraron en presencia y ausencia del ajuste para TG plasmáticos. En general, el ajuste del HDLc afectó más el riesgo asociado a los niveles de TG, que los niveles de HDLc al ajuste de TG plasmáticos. Sin embargo, una concentración de TG plasmáticos > 200 mg/dl y la hiperlipidemia tipo III se asociaron de manera significativa con la presencia de enfermedad coronaria independientemente del ajuste del HDLc y de otros factores de riesgo. Aunque los niveles de TG resultaron mayores en los pacientes medicados con beta bloqueantes, la estimación del riesgo al excluir este grupo de pacientes no resultó afectada. También se analizaron las distintas combinaciones de concentraciones de TG y HDLc; en este modelo, el riesgo estimado de enfermedad coronaria asociado a hiperlipidemia tipo III fue más elevado. En el análisis univariado realizado, la presencia de síndrome metabólico se asoció con un odds ratio de 2.8 de presentar enfermedad coronaria prematura y familiar. También se evaluó la influencia de cada componente por separado, para valorar el grado de independencia en la predicción de riesgo de enfermedad coronaria. La prevalencia de cada factor evaluado aumentó con la elevación de los niveles de TG. La estimación del riesgo fue muy similar entre hombres y mujeres, salvo para el grupo con niveles de TG > 800 mg/dl, donde el riesgo fue mucho mayor para las mujeres.

Discusión

El hallazgo principal del presente trabajo, señalan los autores, es que los niveles plasmáticos de TG predijeron el riesgo de aparición de enfermedad coronaria independientemente de los valores de colesterol total y HDLc. El hecho de que el riesgo de enfermedad coronaria aumente de manera considerable con incrementos de los niveles de TG a partir de los 200 mg/dl merece importancia clínica, dado que es un valor frecuente y relativamente leve de anomalía lipídica. El riesgo de aparición de enfermedad coronaria fue aproximadamente el doble en pacientes que presentaron tanto valores de TG > 200 mg/dl o de HDLc < 40 mg/dl, afirman los autores. La presencia de ambos valores representó un riesgo 4 veces mayor. La mayoría de los estudios realizados con anterioridad no lograron encontrar una relación tan estrecha e independiente entre los niveles plasmáticos de TG y el riesgo de aparición de enfermedad coronaria y, en general, se informó que los valores de TG representaban un factor de riesgo sólo si se asociaban con valores bajos de HDLc. En este estudio se comprobó un riesgo muy elevado de aparición de enfermedad coronaria en los pacientes con niveles plasmáticos de TG en el rango entre 500 a 799 mg/dl, y este riesgo permaneció alto aun después de ajustarse a los valores de HDLc y a otros factores de riesgo.

La hiperlipidemia tipo III se define por el aumento de los remanentes de lipoproteínas ricas en TG en el plasma, que son aterogénicas. Esta investigación es la primera en realizar la ultracentrifugación de las muestras, que permitió identificar a los pacientes con hiperlipidemia tipo III por métodos clásicos, aun en los pacientes con hipertrigliceridemia leve. Si esta metodología de detección se hubiera restringido a los pacientes con TG plasmáticos > 300 mg/dl o 400 mg/dl, el 65.6% y el 87.5%, respectivamente, de los pacientes con esta enfermedad no hubieran sido identificados.

Los autores consideran que esta indagación presenta ciertas limitaciones, dado que al ser un estudio de casos y controles no permite informar el riesgo absoluto asociado a las diferentes concentraciones de lípidos plasmáticos o demostrar una secuencia temporal. Este tipo de estudios también pueden llevar a un sesgo de información, de selección o de recuerdo, lo que pudo minimizarse por la metodología utilizada.

Los expertos concluyen señalando que el riesgo de aparición de enfermedad coronaria prematura y familiar aumenta en los pacientes con altos niveles de TG plasmáticos. Además, consideran importante señalar que este aumento del riesgo comienza con niveles de TG relativamente bajos y frecuentes, y que es independiente de los niveles de HDLc, de otros componentes del síndrome metabólico y de otros factores de riesgo para enfermedad coronaria. Por primera vez, en este estudio se presenta una estimación cuantitativa realizada mediante un análisis basado en la población de la elevación del riesgo de enfermedad coronaria asociado a la hiperlipidemia tipo III, determinado por ultracentrifugación.

Especialidad: Bibliografía - Cardiología

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